Hoy, día de la mujer, hablemos más de sexismo que de machismo para intentar extender todo el concepto.
El otro día, viendo un reportaje, me di cuenta de muchas cosas. Muchos, como yo hasta hace no mucho, creíamos que el sexismo machista era la violencia de género, el control, los países musulmanes, la diferencia salarial por sexos en el sector privado, del patriarcado de "mami limpia y papi trabaja", etcétera. Y es cierto, pero estos eventos son los más altos de la cadena trófica de sucesos sexistas.
- Si me conoces y me has leído alguna vez, estarás pensando ahora mismo que soy una histérica reinvindicativa, que estoy algo pirada y quizás las personas más conservadoras pensarán que debería estar friendo papas o fregando platos. Pero ahora, por un momento, piensa que soy y siempre he sido un hombre. Ahora mismo, para ti seré una persona con criterio (lo compartas o pienses que escribo sandeces), pero un hombre que se preocupa por tener un punto de vista y saber apoyarlo. Y esto suele pasar en nuestro día a día.
- Soy una chica con mucha iniciativa, me gusta planear cosas, organizarlas, aunque a veces no salgan bien, pero tener esa chispa de elegir y establecer pautas. Sí, lo que viene siendo una marimandona. Pero ahora pensemos que soy un hombre con las mismas características. Ahora soy un líder, un chico con las ideas claras, decidido y organizado.
- Soy una chica que le da mucha pereza depilarse, sinceramente. A veces, me da pereza hasta peinarme y vestirme conjuntada. Lo que vengo a ser poco femenina en muchas cosas. Pero tú, hombre, tú depílate o no lo hagas, solo por eso no te van a llamar más o menos hombre, tú puedes ir con el pelo despeinado porque te da un toque bohemio y vestir desconjuntado porque ya estoy yo para robarte el protagonismo a las críticas.
Tú, hombre, puedes vestirte como quieras, ir al gimnasio como quieras, que si llevases algo que a alguien le pareciese ridículo no pasaría más allá que una risa o un comentario al aire, que ojo, también puede ser hiriente.
Pero siento decirte que lo mío es un poco más complicado. Tú puedes quitarte completamente la camisa en una fiesta, puedes ir como te plazca, que como dije, se quedará, en tal caso, en un comentario al aire. Yo también puedo, en la práctica, pero no en la teoría.
- Mido 1.75. Las chicas de mi altura o mayores, con caderas y muslos, sabrán lo complicado que es encontrar un pantalón corto que quede bien, que no se vean las nalgas. Prácticamente imposible. Pero es cierto que si me encanta un pantalón y me queda bien salvo ello, me lo voy a comprar. Pero no es tan fácil. A mí en general me da igual que se me vea el culo porque me parece, por mi parte, algo no muy significante (cómo puede ser sexy algo por donde va a acabar toda la fibra que mi organismo no ingiere). Pero reconozco que he dejado de ponérmelos alguna vez ya no porque me miren, sino porque me desvalorizan como mujer, Qué capacidad posee esa gente de saber cuanto vales en torno a lo corto que te queda el vaquero. Créanme, chicos y chicas pero sobre todo chicos, lo que se sufre, queriendo vestir o ser de una manera e intentar esconderlo solo para ser aceptada y que a la gente le de ganas de conocerte.
Señores, habrán frases que hablaremos luego que ustedes habrán soportado, pero hay otras muchas que nosotras también. Y para su consuelo, muchas somos conscientes que mucha parte del consentimiento de estas frases sexistas vienen de mujeres a mujeres:
- "¿Qué haces escuchando ese tipo de música? ¡¡Parece que estoy viviendo con un chico!!"
- "La verdad es que yo respeto a todas las mujeres, pero no quiero a una novia que ha ido liándose con tíos por ahí -aunque estuviera soltera".
- "Si te vistes así te van a atacar"
- "No le des un beso a quien no conozcas, aunque te apetezca, hazte respetar o no te va a querer ni uno" (aunque estos soltera).
- "Mira como se restriega (aunque esté bailando sola), chiquita zorra".
- "Pero muchacha, que bruta eres hablando con tanta palabrota"
- "No le agobies"
- "No, si yo soy feminista, ayudo en las labores de casa". (Ayudo...)
- "¿Yo pegar a una mujer? ¡Eso nunca!". Esta frase me encanta, porque cuando hablamos de violencia entre hombres parece que sí está permitido, o entre mujeres. O incluso de una mujer hacia un hombre. Pero, ¿cómo un hombre va a pegar a una mujer? Sinceramente, chicos portadores de esta frase, la violencia nunca está bien, ni entre hombres ni entre mujeres. Pero cuando dices que nunca pegarías a una mujer, estás haciendo alusión a que es inferior, porque la pobre, delicadita y frágil, no está a la altura como cualquier hombre de la calle. Hay que cuidarla, que sola no sabe. Rechaza la violencia y deja de establecer escalones.
- "Llega una nueva patera con 120 inmigrantes. De los cuales, 15 son mujeres" (A parte, por si acaso)
- "Estás usada". Suaves como pañuelos...
- "Eso te marca"
- "¿Te lo vas a comer todo? ¿Todavía tienes hambre?"
- "Te marca la celulitis, se te notan las estrías".
Pero mis niños, el sexismo no solo afecta a las mujeres. El sexismo no es quedarte mirando a una persona que te atrae, ni En este caso, el MACHISMO les afecta a ustedes. Usted, hombre:
- Tienes que ser seguro de ti mismo. --> "Los hombres han de ser dominantes".
- La custodia (en muchos casos), para tu mujer --> "Madre solo hay una, la mujer ha de encargarse del cuidado de los hijos".
- No te salgas de tu rol de hombre. Espero que te guste el fútbol, las motos o los coches.
- Tienes que saber de coches. Está en tu epigenética masculina.
- ¿Pero cómo estás con esa tía? Con lo usada que está.
- ¡Los niños no lloran! (cuando eres pequeño)
- No huyas como una niña. Un hombre de verdad se enfrenta.
- "Pareces marica hablando así".
Para concluir, es evidente que yo no puedo cambiar el mundo, tú tampoco. Y eso de que en algún momento se hará suena a una bonita utopía. Pero amig@ que me lees, ten tus principios. En un mundo acromático se el puntito verde o azul o amarillo que camina, comparte tus criterios, debátelos. Plantéate a ti mismo. Vive tu propia igualdad, tu filosofía.
Y si son los hombres los que son luchadores, guerreros, más libres, más fuertes, con mayor capacidad de liderazgo, con mayor seguridad, con mayor iniciativa... Creo que llevo toda mi vida, siendo un hombre. Yo no quiero un hombre que me haga sentir una princesa, sino que se venga de lucha conmigo.