Sinceramente? No sé que pasa. No entiendo ni lo que se encuentra alrededor ni a mí misma. Pensé que lo tenía todo, y aún así, falta algo. La gente lucha. Por lo que quiere. Pero no puedes luchar si no sabes qué es. Estoy tan acostumbrada a vivir con alguien al lado que me desencadene las palabras y decisiones, que ahora no sé desencadenarlas yo. Sé que eso es la madurez. Pero a parte de esto, no sé lo que quiero. Ni siento igual que siempre las emociones... Me veo muy reflejada con Kurt Cobain, que no siento lo mismo cuando pasa algo, y una frase que me marcó y la recordé nada más leerla en su carta de suicidio, fue ''debo de ser uno de aquellos narcisistas que solo aprecian las cosas cuando ya han ocurrido''. No tengo emoción ni espero con ansia prácticamente nada. Me siento sucumbida por las olas de la indiferencia, de la ignorancia de la necesidad emocional del futuro.
Ya no sonrío cuando alguien me mira, ni tengo sueños propios de mí misma. Tampoco soy feliz cuando me pasa algo que a una gran mayoría llenaría de gozo. No me falta nada. Lo tengo todo. Tengo una familia, no hay problemas en ella. Tengo una casa y estoy rodeada de todo lo que quiero como una p*** niña mimada. Tengo unos amigos que son fantásticos y no tengo pareja, pero tampoco tengo esa necesidad justo ahora, ya que aún no conozco del todo o me falta conocer personas. No he tenido ningún trauma tan fuerte como para marcarme la vida. Estas navidades tendré regalos y buenas cenas con familias. Como veis, no me falta de nada, es más, lo tengo todo. No me va mal en clase ni probablemente tenga ninguna pendiente. Creo que estoy en la media en todo, en algunas un poco más y en otras un poco menos. Y sé que son razones para ser feliz. Es más, estoy constantemente intentando al menos hacer feliz a todo el mundo, a que no se sienta solo, apartado... Diciendo todas las razones que tienen para ser feliz. Sé que la vida es perfecta y que cada el mundo la ve de una manera, que llorar es parte de la felicidad y esa es nuestra única meta en el mundo. No es llegar a ser un gran doctor, o casarte y tener hijos, esas son metas, pero todas llegan a una cosa ----- > FELICIDAD.
Abres todo lo que te propones. Pero cuando lo tienes. ¿Qué haces? ¿Eso es todo? Es decir, corres, haces todo bien. Y cuando llegas a la meta estás sola, en medio del desierto y ya está. Ahí acabó todo. Tienes la satisfacción de cumplir cosas, por un momento. Quiero tener esa sensación siempre. Saltar de desilusión y celebrar decepción es lo más doloroso pero más gratificante que puedes tener.
Creo que soy justamente lo que la gente quiera que sea, tanto, que se me olvidó lo que me gustaba ser. Me convertí exactamente en lo que más odiaba. Soy casi, casi, muy diferente a lo que actúo. Pienso muy diferente a como actúo. Y entiendo que os vuelva loca, porque digo lo que la gente quiero, pero siento lo que yo pienso.
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