lunes, 19 de enero de 2015

Barrendera

Soy esa barrendera
de las fiestas a las que nunca acudí.

Amanecía, mi gélido despertar coincidía
con la llegada a la cama de unos tantos.
Muchos de ellos no dormirían solos,
entre las sábanas, 
la juventud, la ignorancia y el deseo en forma de caderas,
de abdominales, de imperfecciones, de falsos futuros
les acompañarían.

El sol, mi comienzo, 
y la despedida de otros cuantos.
Aún se palpaba la resaca
de los cuerpos que nunca consiguieron.
Caminaba. Cristales, vasos, botellas
llenas a la mitad, llenas de inconsciencia, de labios,
de "tú".

Al llegar aún algunos valientes permanecían
poseídos por sus pies, en la pista
de baile que nunca existió.
Improvisada. Como yo aquel día, con mi pala y con mi escoba.
Uniforme y decidida. Clavada y asustada.

Se olían las sonrisas. Las ganas codiciadas.
La pasión, la lujuria, el falso encanto.
Todo era muy hipócrita.

Caretas vestidas de corbata, antifaces con tacones.
Burkas fabricados con tres copas de whiskey.
Que no se noten quiénes eran.

Y así fue la fiesta.
A la que nunca asistí.
Mi pala, mi escoba y yo
sacamos y limpiamos de aquel mustio local
todos los corazones rotos,
las pasiones estancadas,
las resacas de cuerpos no conseguidos,
las ganas codiciadas,
el baile que nunca existió.

Pero también me saqué a mí. 
Y también te saqué a ti. Y bailamos.
Con resaca, con ganas, con la pasión estancada, 
con el corazón roto.
Y yo, con el burka tan denso
que no me permitió ni que tu sonrisa 
ni tus palabras, ni tu encanto
ni tu hipocresía
volviera a atravesarme algo más allá de la vista.

Soy esa barrendera
de tu fiesta.
A la que ya,
ni hoy,
ni mañana,
acudo.








miércoles, 14 de enero de 2015

Hay que sincerarse para sentirte libre

No seamos hipócritas y señalemos con el dedo. Todos necesitamos desahogarnos en algún momento de alguna manera para dejar atrás el pasado.

Nunca quise ser la Raquel que soy. Siempre busqué ser esa chica tranquila, a quien todos cae bien, dulce, sin necesidad de depender de nadie, tener una sonrisa siempre en la cara, tener un cuerpo 10 y un pelo envidiable junto con un cutis perfecto. Casi me obligaba a culturizarme de temas que ni me interesaban. Buscaba ser esa chica que siempre tiene una palabra buena en los labios, que hace que la gente cambie, que tolera todo, que lo respeta, que sale a correr en vez de ir de fiesta y que nada mas se centre en su futuro. De las que toma fruta, verdura y bebe mucha agua. Esa chica que no pierde ni un segundo de su tiempo, que adora la soledad y que pase desapercibida. Esa chica que derrocha talento humanitario digno de subir a upsocl.com. Pero NO.

Llevo queriendo ser así casi 6 años de mi vida, y creo que el principal motivo del que no he llegado a lograrlo es que me acompleja ser lo que me hubiera gustado ser. Y el nunca haberlo logrado es la barrera que me lo vuelve a impedir. Es retroactivo.

No quiero que suene a pesimismo, mas bien a lo contrario. Podre suavizar mi caracter de hipopótamo perturbado, pero mi esencia nunca dejara de estar. Nunca seré lo tranquila que quiero, ni la sutileza en la palabra. No me gusta ser espontánea, teniendo diarrea verbal a cada rato. Comerme la cabeza durante días o meses por una palabra que dije a alguien. Pensar como la he cagado tanto. Pensar que no soy suficiente porque en muchas ocasiones no me tratan como el resto o no me toman en serio. Sentir que soy pura demagogia en muchas ocasiones. Empezar cada mañana queriendo cambiar y llevar así mas de 2000 días. Compararme. Salir de clase pensando que la acabo de cagar. Gritar. Hacerme notar. Cuando lo odio. Estar aferrada al móvil porque necesito que llegue un mensaje que mi Raquel aun sensata me grita desde dentro que no va a llegar. Por necesitar tener siempre a alguien. Por pensar que soy super inteligente y que argumento muy bien cuando no. Por contar mi vida sin reparo. Por hacerme la víctima. Depender de las personas porque estar mas de 2 horas sin hablar con nadie puede hacer que explote por todos lados. Sentir que soy la hazmerreír en cupidolandia por creerme las falacias de cualquier tío al que cupido lanza flechas negras. Mirarme al espejo y sentir que quizás deba abandonar en completarme con otra persona porque de la manera que soy nadie va a quererme a su lado. Que me hagan daño. No aceptar la realidad. Mirarme al espejo y menos con gafas, pues con miopía te ves mas guapa. Y nada de mirarme de cerca, sería un suicidio a la autoestima.  A ser muy brusca hablando. A intentar imponerme. A ser fácil de enamorar. A no quererme a mí cuando tenía que hacerlo por encima de ellos. A envidiar, aunque sin mal deseo. A dejar que mis miedos se apoderaran. A quedarme viendo como la gente vive y pensar que algún día yo también podre tener éxito sin dar gongo. A ser desorganizada y no tener voluntad. A castigarme por cosas que se que no tengo culpa. Todo suena negativo, he sido muy negativa, lo sé. Tenía que decirlo en algún momento. Todos deberíamos desahogarnos sin miedo a que nos digan que nos cortemos las venas de la pena que intentamos dar. Pero detrás de todo esto siempre esta lo bueno:

Llevo alrededor de 2000 días cagándola. Una y otra vez. Pero si la cago es porque lo intento. Porque a pesar de todo esto soy esperanzadora, a pesar de todo lo negativo en lo mas fondo de mi, donde muy poca -o casi nadie- gente llega, soy muy optimista, pero bien que necesitamos hacernos la víctima para que nos digan cosas que ya sabemos pero nuestro ego quiere seguir creciendo en ocasiones. Porque me baso en excelsior, todo tiene un lado bueno, y si lo ves así, siempre habrá un día nuevo para empezar a cambiar, una dieta que hacer, un trabajo que empezar o un proyecto que perseguir. Cagarla todo el esto es molesto, pero mi patosidad me da la vida, y el sentirme fracasada me hace sentir viva. Y a eso venimos al mundo. A vivir.

Lo siento a esas personas a que he decepcionado, a las que he dañado o no "he estado a la altura" para que me otorguen su amor o su amistad. Siento no ser una chica 10, ni una novia 10, ni una amiga 10 ni una hija 10. He estado mil veces a punto de perderme, de sentir que no era yo. Pero los días contiguos ocurre algo que me hace saber que la Raquel que nunca se pudrió, la que mantenía su esencia desde los 8 años aun sigue ahí y tiene que haber alguna manera de despertarla. He intentado cambiar tantas cosas que son claramente diferentes a mi que me he perdido, y aun estoy encontrándome, supongo. No se si soy preciosa. No se si soy buena ni inteligente. Ni si quiera se si soy coherente con lo que digo. Pero se que soy algo y eso me contenta.😁💞

Una carta de despedida a esos 6 años y a todos mis complejos, no me tiren piedras. No pongo cosas buenas, que se que las hay, porque es una carta para recordarme en lo que fallo. En lo que he de mejorar sin perder la esencia Raquel🙆. No escribo esto para dar pena, si llegaste hasta aquí es por decisión tuya. Y lo agradezco. Y les invito a hacerlo, porque llegados a estas lineas yo me siento con 10 kg menos. Pero es tan solo una carta para empezar no a dejar de ser yo y a convertirme en una Vanessa Hudgens en High School Musical. Solo matizar y pulir a Raquel. Más independiente, más feliz, más viva. Más como soy cuando todo me sale bien. Va a costar. Pero lo conseguiré. Como por fin hoy he conseguido sincerarme con cosas que me daba miedo aceptar de mi misma.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Despedida del año

Supongo que las épocas han cambiado. Actualmente vivimos en la época de "palabras en el aire", promesas que se quedan en el cielo sin llegar a formarse nubes para precipitar en nosotros, que se reabsorben como si nada hubiera asado... La época de la palabrería barata, que para prometer algo de verdad,  el sello que utilizamos para otorgar veracidad al asunto es un muñeco amarillo guiñando un ojo, un corazón o un dedo pulgar hacia arriba. 

Vivimos en la etapa de "yo no creo en el amor, yo soy capaz de no sentir". Creo que si Empédocles levantara la cabeza, se sentiría igual de confuso que yo. Para él, hay dos fuerzas que mueven el mundo: el amor y el odio. El amor, parece ser, bien que lo menospreciamos, ni lo tomamos en serio, ala, a la torera. Promesas de amor tintadas de hipocresía. Pero de odio bien que sabemos. Es gracioso. El amor es un sentimiento que nos hace sentir bienestar, el odio, todo lo contrario (venganza aparte). Pero tenemos lo que hay que tener, y nos aplaudimos por ello, de ser capaces de prometer pseudoamor a la cara, y luego esconder verdadero odio a las espaldas, que muchas veces se dualizan en una misma situación. 

q3

Supongo que el huracán del ego es el que arrasa con todas las promesas. Cuando vemos que lo que prometimos llega un momento que no nos interesa, ya puede haber un día completamente soleado que habrá huracán a gusto del individuo. De golpe. A apagar el fuego de una sola vez. Y eso es controlable si es un conato pequeño. Pero siempre llegará el momento en que sean hectáreas y hectáreas de fuego... y será tan incontrolable que te quemarás tú solo intentando apagarlo. 

Vivimos en la sociedad de los brutos. De decir que sí a todo, de intentar venderle nuestro piso "lujoso" a personas que al principio no están convencidas, y, por ello, utilizar el chantaje emocional de "puede que en un futuro te arrepientas". Pero ese piso "lujoso" no es más que el desván de un piso abandonado de aquel pueblo de quién sabe dónde. Prometemos cosas que no tenemos, muchas veces, que sabemos que no vamos a tener. Y no lo he entendido. Es cierto que a veces prometemos cosas y luego nos sale mal, pero créanme cuando se nota cuando alguien se equivoca, y cuando se nota que el ego de una persona es tan, tan grande, que posee su propia gravedad, arrastrando todo a su alrededor y engulléndolo como un agujero negro. Espero que ese agujero negro sea lo suficientemente amplio como para que los mismos individuos se absorban en ellos mismos, y vean lo mal que se siente caer en las garras del egoísmo ajeno, del engaño, de la hipocresía. 


Digamos que esta entrada no es más que mi despedida del año y mi agujero negro, ese agujero que acaba de engullir a todas esas personas que espero que se queden absorbidas en este 2014, que sean, simplemente, cicatrices del pasado.



Sólo espero que este 2015, las sonrisas, la esperanza, el ímpetu o la alegría no caigan en sacos rotos o organismos alérgicos a los mismos. 

lunes, 17 de noviembre de 2014

¿Tauromaquia?

        Siempre he estado en contra de la tauromaquia, y nunca he entendido por qué vivo en un país donde una patada a un perro es maltrato animal y está recogido como delito, mientras hay personas que se hacen de oro matando de las formas más atroces (con banderillas, incendiando cuernos, etc) a toros. Nunca entenderé eso al parecer, sin embargo, hoy voy a razonarlo un poco más.
      
        Antes de que algunos fieles me tachen de activista, perroflauta e ignorante, he intentado buscar información objetiva (wikipedia, para los mortales, y algún vídeo tanto a favor como en contra para contrastar opiniones) de lo que es la tauromaquia (en general en España) para no crear una opinión vacía. 

      Resumiendo. En esta búsqueda encontré "argumentos" (verificados) como "La tauromaquia es una tradición", "da empleo a muchas personas", "los toros también se matan para servir como alimento y en peores condiciones". Es evidentes que son hechos, aunque ya tanto como argumentos me los cuestiono. Pero voy a intentar razonarlos bajo mis principios y valores. 

A) Argumento 1: "La tauromaquia es una tradición"

      La tauromaquia lleva ejerciéndose desde el siglo Xll, es cierto, plena Edad Media... y en oposición con lo que han querido aclarar muchos fieles, las corridas de toro, por ejemplo, no tratan de un "hombre contra el toro", dado que si nos remontamos un poco a la historia, cuando el torero, que iba a caballo en ese entonces, se veía incapacitado por X razón de matar al toro, delegaba la responsabilidad de hacerlo a los que se encontraban de pie, en ocasiones distrayendo al toro para facilitar su ataque. Actualmente, si un torero es herido, no se le deja en medio de la plaza como sería justo en un "torero contra toro", si no que se le retira y en ocasiones, ya otro se encarga de la muerte del animal. Con esto NO estoy diciendo que esté a favor de la muerte de una persona, si no de que los hechos se digan tal y como son. Las tradiciones NO son argumentos para justificar un hecho donde se quite una vida, tanto de un animal como de una persona. 

       Vaya. Estamos en pleno siglo XXl. Hemos tirado abajo en un siglo tradiciones irracionales que parecían verdades inamovibles debido al tiempo que han permanecido, -desde el inicio de la historia- como los derechos de las mujeres, o la prohibición de lo que viene a ser hoy "pena de muerte". Pensar que la mujer era inferior también era "tradición" hasta el siglo pasado, pero al ser algo que nos parece tan sin sentido, se ha luchado y se ha desbancado una "tradición" como tal. Aunque no estén del todo abolidas estas tradiciones, creo que no cabe duda de que se ha avanzado muchísimo en poco tiempo; al contrario que la tauromaquia, que se considere arte, o no, no deja de ser la matanza de un animal de una forma cruel.


B) Argumento 2 "Da empleo a muchas personas"

         Es cierto. Pero visto así, hagamos cosas inmorales para dar empleo a la gente. ¡Roben, ensucien las calles, hagamos prospecciones! (ejem). Nos hemos convertido en una sociedad muy avanzada cultural e intelectualmente, pero donde un empleo, fruto de la orden social de "cómo debo dirigir mi vida para sobrevivir", lo hemos puesto delante de lo que consideramos un valor. Cada uno tiene valores diferentes, es cierto, pero creo que hoy en día, la mayor parte de la población tachamos de "inhumanos" a los dueños de esos pobres animales que son maltratados hasta su muerte. Entonces.. ¿qué pasa con los toros? Yo pensé que las corridas de los mismos eran crueles.. hasta que vi "El toro júbilo":


No podría trabajar en algo sabiendo que estoy cometiendo un acto "clandestino ante la ley": el maltrato animal, o, sin tener en cuenta la ley, algo tan básico como "quitar una vida" o "crear un sufrimiento innecesario".

C) Argumento 3. "Los toros también se matan para servir como alimento y en peores condiciones"

       No pretendo justificar el maltrato a estos animales cuando su fin no es un espectáculo sino un alimento. Reconozco que puede ser muchísimo peor y estoy en contra totalmente de ello. Estoy a favor de ser omnívoro pero NO de la forma de la que se consigue serlo. No obstante, ambos son muestras de tortura. Creo que la gente se ofusca más con la tauromaquia porque su fin en un fin lúdico: entretener a la gente, hacer creer que eso está bien... Y eso de que "El Toro de Vega" se cuida muy bien hasta su muerte no lo niego, pero me parece un fin absurdo. Muchos ganaderos también alimenta bien a sus animales pero con un fin de supervivencia, no para hacer una fiesta.

      Lo siento, pero no puedo tomar esto como arte. Si lo analizamos como un modelo de caja negra, vemos que al fin y al cabo es una "batalla" entre una o unas personas y un toro en el que por lo general, el toro siempre es derrotado de la forma más cruel. ¿No es hora ya de abrir los ojos? ¿No es hora de abolir una tradición? Digan lo que digan, es muerte por gusto, por placer. No sé como pagan tanto por ver un ser morir. 

          Sin comentarios. ¿En serio esto es arte? Contrastando muchas definiciones, el arte, en resumidas cuentas, es la interpretación de los sentimientos o emociones de un autor plasmados en materiales. Muchos seguidores se asustan cuando llaman "asesino" (refiriéndose a la acción de matar de forma cruel) a un torero. Si llevamos la tauromaquia a la definición, sustituiríamos "torero" por "autor", y "toro" por "material". Este es el resultado. Interpreten el arte de "qué quería expresar el 'autor'".