sábado, 14 de enero de 2012

Take time to realize.



No tengo enfermedades crónicas. No vivo en la calle ni tengo dependencia a nada. No tengo traumas de pequeña que me hayan marcado. No hay mucho más motivo para considerar que tengo la base para ser feliz. Quizás sólo necesite tiempo para quererme a mí misma. O quizás no sé ni lo que estoy diciendo. 


No le tengo miedo a nada en cuanto a conceptos de la vida me refiero. Puede que dude, pero el sentimiento temerario a lo desconocido abre paso entre las sombras de la ignorancia.


Necesito un tiempo. Sólo uno. Un tiempo rodeada de gente, pero un tiempo, siendo y viviendo yo sola, en mi desfigurada mente mal amueblada. 


No puedo decir que sea perfecta, pero tampoco puedo decir que no lo soy. Tengo mis virtudes y mis defectos, como todo el mundo. Todo. En el mundo, soy normal. Eso sí. En tu mundo. Supongo que algunos verán la vida bañadas de los pensamientos de un esquizofrénico, mientras otros verán su vida sumergidos en el fondo 
nauseabundo de su pensamiento oscuro de ésta. 




No sé si necesito a alguien para estar a mi lado. Para ser feliz. Quiero aprender a quererme a mí misma. Voy a tomarme un tiempo para darme cuenta de qué soy, de lo que quiero. Voy a estar un tiempo sola, pero a conciencia. Necesito un tiempo. Con todo. Pero más que nada, conmigo misma. No le pongo horas, ni días, ni semanas a este tiempo. No tiene nombre. Puede durar ocho semanas, como puede durar un día. No me siento presionada por lo que la gente pueda decir cuando elija cualquier cosa que entre en mi futuro.


Puede que realmente lo que me impida ser completamente feliz, no es que llore por alguien, que me enfade con las personas, etc. A lo mejor es que tengo demasiadas preguntas. Preguntas cuya persona que me las responda no la he encontrado. A lo mejor una pareja es un elemento que usamos para resolver la vida, para no tener miedo, para que, junto con nosotros, camine adelante y abramos con ansia, el fruto de tantos momentos juntos. La felicidad, la vemos en el pasado, miramos para atrás y la vemos, pero no nos damos cuenta que éramos felices. 


Te doy un consejo. Vive TODOS absolutamente TODOS los días de tu vida. Y es lo típico que ponemos sin conciencia -muchos- en todos sitios, que lo decimos, etc. Pero vivir la vida, no es salir de noche todos los días, quedarte volando con un porro o beber para olvidar todo. Ser feliz, día a día, es, por ejemplo, darte cuenta de la música que suena. De que el cielo es azul, que brilla por alguna razón y se nubla por alguna otra. Que cada persona que ves en la calle, son más de diez mil páginas a las que probablemente ni ellos les hayan prestado atención. Esas páginas, son sus vidas. 


Llora. Es bueno. No te hace ni más ni menos fuerte. Siempre pensamos qué dirán. Pues si estás mejor llorando, llora. Pero, después de llorar. Sonríe. Sorpresa a ver lo que se siente. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario