Desde pequeño te dicen cómo tienes que ser, cómo tienes que comportarte, qué cosas tienes que decir y que no. Si eres niño, te dirán cosas como 'sé un hombre' o 'los hombres no lloran', 'tu color es el azul'... Si eres niña te dirán qué decir en qué momento, cómo sentarse, cómo hablar...
Nos mandan a aprendernos un montón de cosas inútiles. Nos enseñan a actuar en un mundo superficial, avaro, en vez de cómo enseñar a cambiar todo este 'destrozo' que tal especie humana como nosotros ha conseguido. Un mundo movilizado por el dinero, un 'bien' traído de otro mundo. Manejados por el consumismo, por el qué dirán los demás. Y nos hacen esclavos de la monotonía arrastrando cauces de sufrimiento.
Nos toman como 'pequeños clones unos de otros'. Ven que somos simples personas que algún día moriremos y tenemos que hacer tal, tal y tal cosa una y otra vez, crear un círculo de monotonía tan insistente y constante, que acabamos desapareciendo de este, tirándonos al vació en el primer talud vicioso que veamos. Son, de media, alrededor de ochenta años. La vida es corta, pero siempre hay que darle un tiempo. No pierdas en tiempo pensando cosas malas. Al fin y al cabo lo que sientes es irreal, esa sensación que tu sientes como una cosa, a lo mejor es otra, pero la sociedad te la ha dado a entender como que está mal. Si vamos al sentido religioso, nos dieron una vida a cada uno. No sabemos que hay después, aunque Jesús según la Biblia haya resucitado, pero cada uno tiene sus criterios
El otro día vi un vídeo que tiene mucha razón. Un niño decía que no quería ser un poma. No quería ser un árbol que no sirviera ni para dar sombra ni para quemar si quiera. Quería ser un árbol que cobije a las personas cuando llueva, cuando haga frío y les de calor, cuando les de sombra.. Quería ser útil para algo y que la gente le valorara. Pues yo, NO QUIERO SER UN POMA. También dijo que si un hombre baja a un pozo, no te quedes mirándole, aunque no bajes con él, sujeta su cuerda y manténsela para que no caiga, él sólo, al vacío, que sepa que tu estarás arriba, como cuando quiera subir a ser feliz contigo, que cuando quiera dejarse caer, tu estarás sujetándole para que en ningún momento se desmorone.
No digo que sea precioso conocer como es el mundo, porque, poco a poco descubres los secretos de él, lo manejas y te haces mas feliz, aunque no lo creas.
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