lunes, 21 de noviembre de 2011

Break walls

Y entonces descubres que lo que tú pensabas -hace unos días- era lo que necesitabas para ser feliz... te das cuenta que detrás de esa ventana, había un muro, un muro grueso, que te costará romper para saber qué es lo que falta, qué tiene que encajar, qué es lo que hay detrás.. Un misterio, ¿no? 


Muchos se sientan en el filo de la ventana. Miran hacia arriba, intentando buscar un atajo, lo acarician un poco. Dan un toquito con sus nudillos. Con la ingenuidad, de que alguien vaya a rompérselas, desconociendo que ese muro representa la espada de Escalibur de sus vida, que desde que lo consigas quitar, serás el más poderoso y más apreciado en ti. Pues bueno, muchos sólo le darán un toquito, otros cerrarán la ventana y se irán por la puerta, dejando atrás todo el camino. 


Luego, estamos nosotros. Personas que miran arriba, ven el cielo, se preguntan qué hay mas allá. Personas que bailan intensamente al son de las gotas de lluvia que al caer reviven recuerdos. Personas que te miran, y dicen que eres más que un trozo de carne con unos chistes malos y una sonrisa que podría hacer que la mismísima luna cayese rendida a sus pies. Personas que se levantan de la cama diciendo ''hey, ¡estoy vivo!'' y sabiendo que es motivo suficiente para ser feliz. Personas que romperán el muro, aunque se dejen la mismísima sangre, para saber que hay detrás y completar su felicidad.



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